Unidad de Oftalmología General y Lentes Intraoculares

Desde la Unidad de Oftalmología General y Lentes Intraoculares de la FOM se realizan las revisiones oculares generales, así como el diagnóstico y tratamiento de todas las patologías y la planificación de las cirugías.

Pruebas diagnósticas y tratamientos

1. Exploración Oftalmológica general.

Durante una exploración oftalmológica general (“la revisión”) al paciente se le suelen realizar las siguientes pruebas:

  • Agudeza visual con y sin corrección (gafa, lente de contacto,..) en la que se mide la capacidad visual empleando
    una serie de escalas tanto para visión lejana como cercana.
  • Toma de la presión ocular. Se debe medir de manera sistemática a los mayores de 40 años, incluso antes si existen antecedentes familiares. El oftalmólogo dispone en su consulta diversos dispositivos para medirla. Es importante descartar tensiones elevadas dentro del ojo pues constituye el factor de riesgo principal para el desarrollo de una enfermedad llamada glaucoma que supone un daño irreversible del nervio óptico.
  • Observación en la lámpara de hendidura (lugar donde el médico oftalmólogo que nos explora hace colocar al paciente la barbilla y frente para explorar sus ojos) de las estructuras oculares tanto anteriores (córnea, iris, cristalino…) como posteriores (nervio óptico, mácula, retina periférica, etc.)

2. Cirugía de cataratas.

¿Qué son las cataratas?

Para entender qué son las cataratas, primero hay que saber qué es el cristalino.
El cristalino es una lente que tenemos dentro del ojo. Tiene la forma de una lenteja y, en condiciones normales, es transparente, ya que tenemos que ver a través de ella. Se sitúa justo por detrás del iris, que es la parte que da color a los ojos (marrón, verde,azul…).
Por diferentes causas este cristalino puede dejar de ser transparente. A efectos prácticos es como si intentáramos ver a través de un cristal que estuviera empañado. Y cuanto más empañado está este cristal menos podemos ver.
La palabra catarata significa precisamente “cristalino no transparente”.

¿Por qué se producen?

La causa más frecuente es la edad. Otras causas importantes podrían ser los traumatismos, la toma de determinados fármacos o algunas enfermedades (sobre
todo alteraciones del metabolismo como la diabetes). Si el cristalino no es transparente ya desde el nacimiento se llama catarata congénita.

¿Cómo se tratan?

Por el momento no existe ningún fármaco que devuelva la transparencia al cristalino, siendo el único tratamiento posible la cirugía.

¿En qué consiste la cirugía de la catarata?

Mediante la cirugía lo que hacemos es quitar la catarata (que hemos dicho que es una lente no transparente) y, en la mayoría de los casos, sustituirla por una lente artificial para poder ver a través de ella.

Existen diferentes técnicas quirúrgicas, la más extendida actualmente en nuestro medio es la facoemulsificación. La facoemulsificación consiste en deshacer y aspirar la catarata mediante un terminal de ultrasonidos a través de una pequeña incisión. Se intenta respetar la mayor parte de la cápsula del cristalino (que sería el equivalente a la piel de la lenteja) para alojar en ella la lente artificial. Ésta también se puede colocar justo por detrás o por delante del iris. La incisión puede precisar o no sutura.

Existen casos en los que no es posible deshacer de forma eficaz la catarata mediante los ultrasonidos, precisando una incisión mayor para extraerla. Esta técnica es igualmente eficaz pero precisa mayor tiempo de recuperación.

¿Cuáles con los resultados?

En los últimos años han avanzado mucho (y siguen avanzando) las técnicas para obtener los mejores resultados y disminuir al máximo las posibles complicaciones de esta cirugía.

Actualmente los resultados globales son excelentes, se han acortado mucho el tiempo quirúrgico y de recuperación, y las complicaciones graves son infrecuentes; sin embargo no deja de ser una cirugía muy delicada, que precisa ser realizada por un especialista en cirugía ocular y que no está exenta de riesgos.

Además hay que tener en cuenta que cada caso es diferente y que no todos los ojos responden igual a las mismas maniobras quirúrgicas (incluso en una misma persona).

¿Qué complicaciones pueden aparecer?

Como toda cirugía la intervención de cataratas puede tener complicaciones. La mayor parte de estas son leves y se resuelven con tratamiento médico.
Sin embargo hay ocasiones en que el paciente puede requerir una nueva intervención. Aunque infrecuente, existe también el riesgo de pérdida visual. La posibilidad de perder el globo ocular está descrita pero es extremadamente rara.

¿Cuál es la evolución si no se opera?

Las cataratas evolucionan quitando visión progresivamente,
normalmente de forma lenta. Si se dejan evolucionar demasiado podrían ocasionar, aunque es infrecuente, aumento de tensión intraocular e inflamación. Además las cataratas muy evolucionadas son más difíciles de operar y tienen mayor riesgo de complicaciones.

¿Cuándo interesa operar?

El momento de operar una catarata es cuando el beneficio de quitar la catarata es mayor que el riesgo quirúrgico. Esto va a depender de las exigencias visuales de cada paciente.
Lo apropiado es intervenir cuando la existencia de la catarata limita las actividades cotidianas del paciente o cuando la catarata está tan evolucionada que supone un riesgo evidente de complicaciones para el ojo.

¿Qué vamos a conseguir con la intervención?

Lo que vamos a conseguir es restaurar la visión de ese ojo, siempre que no existan otras alteraciones oculares asociadas que lo impidan. En la mayoría de los casos se precisará el uso de gafas de lejos y/o cerca.

3. Lentes intraoculares.

El cristalino es la lente natural que disponemos y nos permite ver. Con la edad va perdiendo transparencia dando lugar a la formación de la catarata (opacidad del cristalino). Las cataratas tienen un tratamiento quirúrgico, el cual supone no sólo la extracción del cristalino sino su sustitución por uno “artificial” que denominamos lente intraocular. Antiguamente los pacientes se intervenían de cataratas y no se les introducían lentes intraoculares (ojo afáquicosin lente), por lo que estaban obligados a llevar unas gafas gruesas para poder ver. Desde 1950 que se implantó la primera lente intraocular por el Dr. Sir Harold Ridley, las lentes intraoculares han experimentado una sofisticación vertiginosa. Los primeros modelos eran rígidos y requerían una incisión amplia del globo ocular para poder introducirlas. Las más modernas son plegables y pueden introducirse a través de incisiones oculares muy pequeñas. Las lentes intraoculares no sólo se emplean en la cirugía de la catarata sino también para el tratamiento de defectos de refracción elevados como miopía, hipermetropía y astigmatismo.

Lentes intraoculares para corrección de afaquia

La falta de cristalino se denomina afaquia. La mayoría de las veces es por la extracción quirúrgica del cristalino, que produce que el ojo se vuelva fuertemente hipermétrope. Esta situación se corrige mediante el implante de una lente intraocular que dependiendo de si hay cápsula posterior o no se implantará detrás del iris o en cámara anterior. Las lentes de cámara anterior más habituales para el tratamiento de la afaquia son las de sujeción iridiana y las de soporte angular.

Lentes intraoculares para corrección de miopía y/o hipermetropia elevadas

Son unas lentes especiales para corregir ametropías elevadas o bajas en el caso de pacientes con paquimetrías delgadas (espesor corneal bajo). Dependiendo del modelo, se colocan en la cámara anterior del ojo (lentes de soporte angular o de enclave iridiano) o en la cámara posterior (entre el iris y la cara anterior del cristalino). Al tratarse de pacientes jóvenes, se implanta la lente sin eliminar el cristalino del paciente para preservar la acomodación

Lentes intraoculares multifocales, corrección de la presbicia

Son lentes intraoculares especiales capaces de enfocar, que permiten a los pacientes ver de manera adecuada tanto en visión próxima como lejana. Todavía no existe una lente multifocal ideal que permite ver bien a todas las distancias (próxima, intermedia y lejana). De hecho, Las LIO MULtifocal funcionan porque dividen la luz en dos focos: lejos y cerca. Permiten una buena visión en ambas distancias, pero no en todas las distancias ya que no dispone de focos para cada una de ellas. Son una de las herramientas de las que disponemos en la actualidad para el tratamiento de la presbicia

Lentes intraoculares acomodativas

Se trata de lentes que se desplazan dentro del ojo, y con su movimiento, permiten enfocar objetos situados lejos y cerca. Otras herramientas para el tratamiento de la vista cansada son la monovisión y la queratoplastia conductiva.

4. Monovisión.

Consiste en dejar un ojo (dominante) con 0 dioptrías para que realice la función de visión lejana y el otro (no dominante) con una miopía entre 1,25 y 2 dioptrías para ver de cerca. Este método se puede realizar tanto con láser, lente fáquica o lente intraocular. No obstante, no todo el mundo es buen candidato y debe de realizarse un estudio preoperatorio para ver si es factible dicha técnica.

5. Queratoplastia conductiva.

Este es un procedimiento que consiste en curvar el centro de la córnea mediante la aplicación de unos puntos de radiofrecuencia en la periferia de la córnea. Se practica con anestesia local. Consiste en hacer una especie de monovisión, en realidad se la llama visión combinada o mezclada (blended vision ), con la cual se obtiene una buena visión cercana útil, que le permite a la persona defenderse muy bien de cerca y suspender sus gafas para casi todas sus actividades excepto para lecturas largas y letra muy pequeña. No afecta casi la visión lejana. Este procedimiento está indicado para présbitas jóvenes, que nunca han utilizado gafas antes o que están cansados de usar sus gafas de cerca. No es un procedimiento permanente. El paciente debe saber que la persona probablemente necesite un ajuste consistente en la aplicación de unos puntos adicionales periféricos a los anteriores, al cabo de unos años.

6. Capsulotomía YAG.

Tras la extracción de la catarata, durante la cirugía, se extrae el cristalino al completo salvo la cápsula posterior. La cápsula posterior es donde se sujeta la lente intraocular que se introduce.
En ocasiones esta capa que es transparente, se opacifica y hace que un paciente operado de catarata que veía perfectamente, pierda visión. Para “limpiar” esta opacidad se realizan unos impactos mediante láser sobre esta cápsula posterior (capsulotomía) que permiten abrir una ventana para que el paciente pueda ver de nuevo a través del orificio. En el glaucoma se utiliza para aumentar el drenaje del humor acuoso y/o facilitar su circulación (trabeculoplastias, iridotomías).
También para realizar pupilas nuevas o ampliar la existente (pupiloplastia).
A diferencia del Láser Argón, éste es un láser fotodisruptivo, es decir, la luz que emite funciona a modo de bisturí cortando los tejidos donde se aplica. Para su uso no siempre necesitaremos dilatar la pupila o utilizar lente amplificadora de contacto.